Con un poco
de cuidado y tomando las precauciones necesarias, sus recorridos
por las plazas, calles y avenidas serán una grata experiencia,
en la que podrá contemplar el cielo azul profundo de Quito o percibir
el agradable aroma costero de Guayaquil.
En sus andanzas
por las ciudades ecuatorianas, tenga siempre a la mano una fotocopia
de su pasaporte y de su boleto aéreo. Es aconsejable llevar solamente
el dinero necesario y ser muy cuidadoso con sus pertenencias,
porque Quito y Guayaquil -como todas las ciudades del mundo- no
son ajenas a los actos de delincuencia.
Hay muchas
maneras para movilizarse en Quito. Las unidades que ofrecen el
servicio de taxi cuentan con taxímetros y están registradas en
la municipalidad. El costo es bastante cómodo, por lo que constituyen
una buena opción.
Asimismo,
circulan por la ciudad un gran número de buses, los cuales cubren
rutas fijas y pueden ser abordados en cualquier esquina. Basta
con leer el letrero ubicado en la parte delantera de los vehículos
para conocer a qué lugares se dirigen.
Esta modalidad
de transporte urbano ofrece dos clases de servicio: el "popular"
y el "especial". La diferencia radica en el precio de los pasajes,
el estado de los vehículos y la comodidad del viaje.
Adicionalmente,
la ciudad cuenta con un trolebús, que funciona de lunes a viernes
de 5 a.m. a 12 p.m. Los sábados, domingos y feriados, el horario
de atención es 6 a.m. a 10 p.m. Su tarifa es un poco mayor que
la del servicio "especial", pero tiene la ventaja de ser más seguro.
En las "horas pico" sus unidades están repletas.
Otra alternativa
para recorrer las calles de Quito es alquilar un automóvil en
las diversas agencias que existen en la ciudad. El servicio tiene
una tarifa bastante elevada. En muchos casos, resulta más conveniente
alquilar un taxi por horas.
En la ciudad
costera de Guayaquil, la situación en términos generales es bastante
similar, aunque no hay trolebús y los taxistas no utilizan el
taxímetro, por lo que el precio del servicio se pacta antes de
subir al vehículo.
Para no ser
timado se recomienda averiguar -en el hotel u otro lugar de confianza-
los precios aproximados del servicio, lo que le permitirá negociar
con el conductor.