El lujo no
va de la mano con el Oriente. En estas tierras,
calurosas y húmedas, el viajero no podrá disfrutar de grandiosos
y modernísimos hoteles.
Si decide
visitar la selva no deje de tener en cuenta que se presentarán
algunas incomodidades que, en todo caso, serán saldadas por la
espectacularidad del paisaje.
Sin embargo,
en todo el Oriente ecuatoriano existen campamentos
(lodges), que permiten un acercamiento con la naturaleza y los
habitantes de la selva. Algunos de ellos ofrecen condiciones adecuadas
en cabañas cubiertas de paja de estilo muy tradicional.
Lo más aconsejable
antes de ir al Oriente es coordinar con su agencia
de viajes, para separar los espacios en los campamentos, porque
muchos de ellos están ubicados en lugares a los que sólo se pueden
llegar en canoa, por lo que es necesario que un guía lo espere
con los remos listos y el motor encendido para empezar la aventura.