Entregarse
al mar y su vaivén eterno para
descubrir los enigmas de un archipiélago volcánico, en el que
existen millares de tortugas gigantes y remolonas, iguanas de
origen prehistórico que se "bañan de sol" en los acantilados y
aves de vivaces colores o tenebrosos plumajes, que no se cansan
de volar y de alborotar al viento.
Por su espectacular
riqueza paisajística y la gran variedad de su flora y fauna, las
islas Galápagos
-situadas a más de 950 kilómetros de las costas del Ecuador-
son una obsesión y un destino ineludible para los exploradores
y viajeros que anhelan estrechar sus lazos con la naturaleza.
Consideradas
como un laboratorio al aire libre, este archipiélago del Océano
Pacífico tiene 125 islas (5 habitadas) e islotes de origen volcánico,
que habrían emergido del fondo submarino de 3 a 5 millones de
años atrás. Su superficie total es de 8.009 kilómetros cuadrados,
97 por ciento de los cuales forman parte del Parque Nacional Galápagos.
Fue en estas
islas, descubiertas en 1535 por el clérigo español Fray Tomás
de Berlanga, donde el célebre naturalista Charles Darwin halló
los fundamentos que sustentaron las tesis y teorías de su revolucionario
El origen de las especies, libro publicado en 1859, 24 años después
de que el autor desembarcara por primera vez en Galápagos.
Descubrir,
investigar, ser parte de una aventura
única en un lugar único y exótico: Galápagos,
islas engreídas por la naturaleza que le regaló incomparables
encantos.