No hay razón
para apresurarse. Lo mejor es andar
con calma, deteniéndose frente a cada detalle: una cúpula, una
puerta labrada, un parque con aire de nostalgia. Quizás, ese sea
el secreto para disfrutar al máximo de Cuenca,
la ciudad de las iglesias y los edificios coloniales.
Y aunque no
dan ganas de alejarse del casco urbano, el viajero tiene abierta
la opción de develar los misterio de las ciudades y pueblos cercanos,
como Cañar (en la provincia del mismo nombre), donde se pueden
visitar las mayores ruinas Incas del Ecuador; o El Parque nacional
El Cajas.
En
la ciudad
Catedral
Vieja: Fue construida en 1557, pero con el
tiempo
fue quedando chica para la fe del pueblo. En 1880, se decidió
levantar un templo que la reemplazara. En la actualidad, la vieja
Catedral está en proceso de restauración.
Catedral
Nueva: Sus torres están truncas por culpa de un error
de cálculo del arquitecto. De haberse concluido, la estructura
de esta iglesia dedicada a la gloria de la
Inmaculada
Concepción no habría podido resistir el peso. A pesar de la inmensa
equivocación, la Catedral Nueva de Cuenca es
una monumental obra de fe, que comenzó a construirse en 1880.
De estilo neogótico, destacan sus cúpulas azul y blanco, que se
han convertido en todo un símbolo para la ciudad. Su fachada es
de alabastro y mármol local, mientras que el piso está cubierto
con mármoles rosas, importados de Carrara (Italia).
Parque
Abdón Calderón:
Es el principal de Cuenca.
En sus bancas la gente se reúne para conversar y cargarse de la
tranquilidad que emana de cada uno de sus rincones. En sus alrededores
se ubican la Catedral Vieja y la Catedral Nueva, además del Municipio.
Monasterio
del Carmen de la Asunción:
En su atrio suele levantarse un colorido mercado de flores, que
complementa la belleza de la iglesia fundada en 1682. Su fachada
esculpida en piedra y su púlpito dorado, son sólo alguno de sus
atractivos.
Monasterio
y Museo de la Concepción: Tumbas del siglo XVII y una
completa colección de arte religioso, forman parte de esta exhibición.
Asimismo,
no está de más darse una vuelta por la Casa de la Cultura Ecuatoriana,
el Museo Municipal Remigio Crespo Toral, el Museo del Banco Central,
el Museo de las Culturas Aborígenes o por las iglesias de Santo
Domingo y San Blas.
Ruinas
de Todos los Santos:
En este antiguo lugar existen cuatro nichos de origen Inca. Su
forma es trapezoidal y están construidos de piedra. Se observan,
también, los restos de un molino colonial.