En el mar
de Galápagos confluyen las corrientes de El Niño,
de aguas cálidas y la Corriente del Humbolt, de aguas frías.
Estas condiciones permiten el desarrollo de por lo menos 307 especies
de peces, de las cuales el 25 por ciento son endémicas.
La cadena
alimenticia del mar de Galápagos comienza con los invertebrados
cuyo hábitat es la lava. Los peces pequeños viven
en las grietas rodeados de los peces grandes y presentan una gran
variedad de colores.
En el fondo
del océano se deslizan las rayas, mientras que en la superficie
las mantarrayas sorprenden con su saltos. Esta especie es común
en las aguas cálidas, se alimentan de plancton y peces
pequeños.
Las mantarrayas
se desplazan en grupos de treinta y en Galápagos, se les
puede ubicar alrededor de las islas Floreana o Isabela.
Dentro de
la riqueza marina también encontramos medusas, esponjas,
moluscos y cangrejos. El más vistoso es el cangrejo "Sally
pies ligeros" de color anaranjado que se puede encontrar
en las rocas.
Algunos cetáceos
como delfines, ballenas y marsopas se puede apreciar en épocas
migratorias. Entre ellos, se encuentra la orca y el delfín
blanco.