Descubrir
la naturaleza ecuatoriana es quedarse maravillado ante el santuario
ecológico de las islas Galápagos. Es visitar sus
costas de bosques lluviosos y sabanas tropicales. Es otear los
páramos infinitos desde los picos nevados de la Cordillera
de los Andes.
Uno de los
mayores atractivos naturales son las islas Galápagos, cuyo
nombre significa "tortugas de tierra". Algunas investigaciones
concluyen que este archipiélago es de origen volcánico
y que se formó hace millones de años. Es uno de
los pocos lugares en el mundo donde los animales no tienen miedo
al hombre por la ausencia de depredadores.
Constituye
una experiencia inigualable nadar junto a los pacíficos
lobos marinos o bucear cerca de los corales. Pero hay que tener
mucho cuidado en no llevar elementos extraños, como semillas -por ejemplo- que pueden portar esporas, capaces de alterar el delicado ecosistema.
En la Costa,
que a lo largo tiene una extensión de 4,817 kilómetros,
sobresalen los manglares, hábitat de peces, ostras, langostas,
cangrejos, almejas y otros crustáceos. Cerca de las playas
se realiza la extracción de camarones, la principal fuente
de trabajo para cientos de pobladores.