Darwin llegó
por primera vez a Ecuador cuando tenía 26 años y
quedó asombrado por la gran cantidad de tortugas e iguanas
que viven en esta área, a la que denominó como "el
paraíso para los reptiles". En la expedición
científica a bordo del Beagle, Darwin recorrió en
cinco semanas la mayoría de las islas principales de Galápagos
(San Cristóbal, Floreana, Isabel y Santiago).
En el archipiélago
encontró plantas y animales del mismo tipo. Incluso fósiles
de animales extintos similares a los modernos. De esta manera,
el naturalista supuso que las iguanas marinas provenían
de las especies terrestres de reptiles que se extinguieron hace
cientos de millones de años.
Son conocidas
las 13 especies de pinzones (aves terrestres) estudiadas por Darwin.
El naturalista sostuvo que estas aves evolucionaron a partir de
un grupo único, por lo que concluyó que los cambios
fueron graduales y que pasaron millones de años, antes
de que se adaptaran a su medio ambiente y trasmitieran las nuevas
características a las siguientes generaciones.
Explicó
que el mecanismo de la evolución fue un proceso llamado
selección natural y que la mayoría de especies provienen
de una misma rama. Como resultado de sus investigaciones publicó
el libro "El Origen de las Especies", en 1859.