La reserva de Antisana en su zona alta está formada por
plantas con hojas vellosas y gruesas, que les permiten soportar
los vientos y las temperaturas bajas. Esta flora está constituida
por almohadillas, chuquiraguas, frailejones, musgos, orquídeas,
pumamaqui, bosques de polilepis y el bosque húmedo tropical.
Se cree que
en esta reserva existe la mayor población de cóndores
andinos del Ecuador. Otras aves que viven aquí son patos,
curiquingues, quilicos, gligles, gaviotas de la sierra y colibríes.
Entre los
mamíferos que habitan en la Reserva están los lobos
de páramo, venados de cola blanca, conejos, chucuris y
zorrillos.
En cambio,
en la zona baja, donde el hombre no ha podido intervenir debido
al difícil acceso, crecen árboles de cedro, cedrillo,
nogal y arrayán. La flora típica del bosque húmedo
tropical es muy rica en la Cordillera de Guacamayos.
Los mamíferos que se pueden encontrar son los osos de anteojos,
pumas, armadillos y monos. Entre las aves destacan los loros,
tucanes de altura, gallitos de las peñas, pavas y gallaretas.
Los páramos
salpicados de hermosas lagunas y las piedras de lava seca en formas
de ola, hacen de este lugar un atractivo irresistible para todos
aquellos que llegan al Ecuador.